El arte del ‘phishing’

Sin duda el phishing es una de las técnicas más usadas actualmente para el robo de información y suplantación de identidad, pero debemos reconocer que es todo un arte. Para quienes no saben lo que es el phishing, les extraigo lo siguiente desde la wikipedia:

Phishing es un término informático que denomina un tipo de delito encuadrado dentro del ámbito de las estafas cibernéticas, y que se comete mediante el uso de un tipo de ingeniería social caracterizado por intentar adquirir información confidencial de forma fraudulenta (como puede ser una contraseña o información detallada sobre tarjetas de crédito u otra información bancaria).

Como dice la definición, son técnicas que se aplican mediante ingeniería social y ésta es, por si misma, un arte.
Podemos detectar distintos tipos de phishing, desde uno muy simple como falsificar un sitio y lanzarlo al mundo para que la gente caiga o bien uno más complejo con objetivos determinados y con víctimas específicas. En el primer tipo, me gustaría hacer referencia a todos los conocidos ataques que se han hecho a bancos simplemente falsificando el sitio web y obteniendo información de gente al azar, por ejemplo el caso en que se vio envuelto Mastercard Argentina. Con el segundo tipo, quiero hacer referencia a casos más trascendentes que generalmente no son conocidos, ya que no afectan a mucha gente sino mas bien a una víctima específica. Para mi, el primer tipo es una mierda, sin embargo, me gustaría destacar los ataques del segúndo tipo. De ahora en adelante, los distinguiré según su tipo.

Primero, voy a entrar en detalles con el phishing de primer tipo. Cualquier persona con mínimos conocimientos en desarrollo puede copiar una página y conseguirse un dominio similar al original para hospedarla y lanzarla al mundo para ver quienes caen, generalmente con estos tipos de ataques no sabes quienes son las personas que caen en tu trampa, simplemente obtienes sus datos para fastidiarles, ingresas a sus cuentas y ver si tiene algo entretenido, no tiene ninguna ciencia. Este tipo de ataques no tienen ningún sentido, no se está aplicando ingeniería social ni mucho menos.
Existe una gran diferencia entre dirigir los ataques a una persona o víctima en particular versus el direccionarlo a quien caiga: la dificultad y la emoción.

El segúndo tipo es en el que quiero profundizar más. Cuando tenemos una víctima en la mira, es mucho más emocionando hacer éste tipo de ataques, ya que nos costará más y nuestro fín es único, no afectará a otras personas quienes no nos interesa. Para hacer ataques dirigidos, tenemos distintas técnicas, desde ataques locales hasta ataques remotos, podemos hacernos pasar por otra persona, engañando a nuestra víctima para que crea lo que nosotros queremos que crea y así obtener lo que queremos, hasta podemos manipularla. La víctima debe pensar que somos alguien de confianza, que se mueve dentro de su círculo de amigos o conocidos, sabemos mucho de ella y ella cree saber mucho de nosotros. Hacer que la víctima confíe en nosotros toma mucho tiempo, hace que haga lo que nosotros queremos más aún. Se puede lograr desde ataques sicológicos hasta con ataques netamente informáticos pero sin duda lo mejor es una combinación de ambos. Generalmente las víctimas de éste tipo de ataque son conocidos (nosotros lo conocemos, pero muchas veces él a nosotros no) a menos que sea por encargo.
La captura de datos o información se puede lograr falsificando websites, por teléfono, en persona, mediante algun tipo de mensajería instantanea, sniffeando la red, etc. Todo va a depender de nuestra imaginación, conocimiento y capacidades.

Cuando tenemos una víctima elegida, es muy entretenido el proceso en el cual hay que seducirla y mucho más aún, cuando la persona cae en nuestro juego y una véz obtenida la información es mucho más emocionante aún. Luego es el proceso de la verificación de información y posteriormente, una des-seducción de nuestra víctima, es decir, hacer que poco a poco se vaya alejando, pero sin perder el control de la situación y obviamente, sin pretender que nuestro objetivo se de cuenta de lo que planeamos hacer. Lo mejor es confundirlo.
No siempre se logra el objetivo, aveces porque nuestras técnicas han fallado y otras veces porque la persona que elegimos como víctima no es tan fácil de seducir. Hay que saber en qué momento abortar misión, porque los afectados podemos ser nosotros.

Existe un concepto errado de lo que es el phishing, al igual que muchas cosas, la popularidad de los términos terminan deformandose. Para mucha gente éste término es sinónimo de “robo de cuenta del banco y transferencias de dinero ilícitas“, que sería la definición peyorativa.
Detrás de muchos hackeos existen, implícita o explícitamente, técnicas de phishing aplicadas sobre las víctimas, y no podemos desperdiciar todo el proceso pensante y las capacidades del atacante para elaborar un ataque de ésta magnitud.

1 comentario

  1. Me parece insteresante la verdad el segundo caso que plantiaste se me hace algo intrigante y emocionante muy buen post la verdad me da gusto que porfin haya gente capaz de hablar con la razon.

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